
Recepção: 09-06-2026
Aprovação: 15-07-2026
pág. 2616
DOI: https://doi.org/10.61616/rvdc.v7i2.1700
Hábitos de lectura, barreras y percepciones sociales: un estudio
desarrollado por el instituto estatal de creación literaria y
promoción de la lectura
Dr. Miguel Erasmo ZaldÃvar Carrillo
orion-1966-2012@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0001-7216-685X
Instituto Estatal de Creación Literaria y Promoción de la Lectura
Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, México
Dr. Amado Miguel Wilches Ramiro
https://orcid.org/0009-0003-7257-9808
Catedrático de la Escuela Preparatoria No. 5.
Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca
RESUMEN
El presente estudio, desarrollado por el INSTITUTO ESTATAL DE CREACIÓN LITERARIA Y
PROMOCIÓN DE LA LECTURA, en coordinación con catedráticos de la Prepa No. 5 de la UABJO,
se basó en la aplicación de la encuesta denominada: "Encuesta sobre hábitos de lectura
2026"— con el objetivo de indagar los hábitos, motivaciones, barreras y percepciones sociales
sobre la lectura en una muestra de 50 personas. Los hallazgos cuantitativos arrojaron una
realidad que, lejos de ser alentadora, resulta preocupante en sus proporciones: casi la mitad
de los encuestados (44.9%) declaró leer "rara vez" o "nunca", mientras que apenas el 22.4%
sostuvo una lectura diaria. La principal motivación para leer resultó ser la académica (39.6%),
superando al gusto personal (31.3%), y la falta de tiempo se erigió como la barrera más
reportada (59.1%). En la escala Likert, la lectura fue altamente valorada para el desarrollo
personal (4.5/5), aunque el disfrute real fue significativamente menor (3.9/5), evidenciando
una brecha —que no es menor ni casual— entre la valoración intelectual de la lectura y su
práctica placentera cotidiana. Cualitativamente, se identificó una polarización que
consideramos significativa: los lectores frecuentes (46.9% de la muestra) tendieron a asociar
la lectura con la transformación de conductas machistas, el desarrollo de conciencia crÃtica y
la emancipación de los pueblos, produciendo respuestas elaboradas como aquella que afirma
que "la lectura es un acto de resistencia y libertad". En contraste, los no lectores (44.9%)
mostraron indiferencia, respuestas evasivas o directamente dejaron las preguntas abiertas en
blanco. Concluimos —y esto es central— que cualquier estrategia de fomento lector debe
atender simultáneamente las barreras prácticas (tiempo, acceso) y las simbólicas (resignificar
la lectura como disfrute), además de vincularla con temas socialmente relevantes como la
igualdad de género y la justicia social.
Palabras clave: hábitos de lectura, estudio mixto, barreras, machismo, emancipación
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Este trabajo está bajo una licencia Creative Commons Attribution 4.0 International.

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Reading habits, barriers, and social perceptions: a study conducted
by the State Institute for Creative Writing and the Promotion of
Reading
ABSTRACT
This study, conducted by the STATE INSTITUTE FOR LITERARY CREATION AND READING
PROMOTION, in coordination with professors from High School No. 5 of the UABJO, was based
on the application of a survey entitled "Reading Habits Survey 2026"—with the aim of
investigating the reading habits, motivations, barriers, and social perceptions of a sample of
50 individuals. The quantitative findings revealed a reality that, far from being encouraging,
is alarming in its proportions: nearly half of respondents (44.9%) stated that they read "rarely"
or "never," while only 22.4% reported reading on a daily basis. The primary motivation for
reading turned out to be academic (39.6%), surpassing personal enjoyment (31.3%), and lack
of time emerged as the most frequently reported barrier (59.1%). On the Likert scale, reading
was highly valued for personal development (4.5/5), although actual enjoyment was
significantly lower (3.9/5), revealing a gap—neither trivial nor coincidental—between the
intellectual appreciation of reading and its everyday pleasurable practice. Qualitatively, we
identified a polarization that we consider significant: frequent readers (46.9% of the sample)
tended to associate reading with the transformation of sexist behaviors, the development of
critical consciousness, and the emancipation of communities, producing elaborate responses
such as the one stating that "reading is an act of resistance and freedom." In contrast, non-
readers (44.9%) showed indifference, evasive answers, or left open-ended questions
completely blank. We conclude—and this is central—that any reading promotion strategy
must simultaneously address practical barriers (time, access) and symbolic ones (redefining
reading as a source of enjoyment), while also linking it to socially relevant issues such as
gender equality and social justice.
Keywords: reading habits, mixed-methods study, barriers, sexism, emancipation
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This work is licensed under a Creative Commons Attribution 4.0 International license.

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INTRODUCCIÓN
Desde el INSTITUTO ESTATAL DE CREACIÓN LITERARIA Y PROMOCIÓN DE LA LECTURA Y EL
TRABAJO DE LA PREPA 5 DE LA UABJO, se asume que la lectura constituye una de esas
prácticas culturales cuya relevancia para el desarrollo humano raramente es puesta en duda,
pues no solo facilita el acceso al conocimiento acumulado por las sociedades, sino que
también promueve el pensamiento crÃtico, la empatÃa y esa capacidad tan humana de
detenerse a reflexionar sobre la propia existencia.
En palabras de Freire (2005), cuya sombra es larga en cualquier discusión seria sobre
educación y liberación, la lectura del mundo precede a la lectura de la palabra, lo que significa
—y conviene detenerse en esto— que los hábitos lectores están profundamente vinculados
con la forma en que las personas interpretan su realidad y se posicionan frente a las
desigualdades y los desafÃos de su tiempo.
No se trata, por tanto, de una cuestión menor ni de un mero pasatiempo cultivado. Diversos
estudios en el ámbito educativo y sociocultural han señalado que la frecuencia lectora, las
motivaciones y las barreras para acceder a materiales de lectura no son fenómenos aleatorios
ni caprichosos, sino que responden a factores estructurales como el nivel socioeconómico, el
capital cultural familiar, el acceso a bibliotecas y la calidad de la formación escolar previa (Gil
Flores, 2010; Petit, 2015). En este sentido, investigar los hábitos de lectura implica
necesariamente indagar en las condiciones materiales y simbólicas que facilitan o dificultan
que las personas se acerquen a los libros, las revistas, los artÃculos y otros formatos escritos.
Es, si se quiere, una forma de radiografiar el alma de una sociedad.
En el contexto mexicano, las estadÃsticas oficiales han mostrado consistentemente una
realidad que incomoda. De acuerdo con el Módulo sobre Lectura (MOLEC) del Instituto
Nacional de EstadÃstica y GeografÃa (INEGI, 2022), más de la mitad de la población mexicana

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no lee libros por gusto y dedica menos de una hora semanal a esta actividad. Además, el
promedio de libros leÃdos al año por los mexicanos se ha mantenido estancado en cifras
cercanas a los 3 o 4 ejemplares anuales, muy por debajo de paÃses como Argentina, Chile o
España (Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2020). Este panorama —y no es un dato
menor— se ha agravado en los últimos años debido a la digitalización acelerada de los
contenidos, la competencia con el tiempo destinado a redes sociales y plataformas de video,
y la persistente desigualdad en el acceso a bibliotecas públicas y materiales de calidad en
regiones rurales y marginadas (RamÃrez Leyva, 2018). Frente a esta situación, numerosas
voces desde la academia y la polÃtica cultural han llamado a diseñar estrategias de fomento
lector que no se limiten a donar libros o construir bibliotecas —gestos que, siendo necesarios,
resultan insuficientes—, sino que atiendan las motivaciones profundas, las percepciones
sociales sobre la lectura y las barreras cotidianas que enfrentan los potenciales lectores
(Colomer, 2005; Ministerio de Cultura, 2018).
La presente investigación se inscribe en esta lÃnea de trabajo, asumiendo —como no podrÃa
ser de otro modo si se quiere seriamente comprender— que analizar los hábitos de lectura
requiere tanto medir su frecuencia y sus condiciones materiales como explorar los
significados que los propios sujetos atribuyen a esta práctica. Por ello, el estudio se planteó
como objetivo general analizar los hábitos, preferencias, motivaciones y barreras de lectura
de una muestra de 50 personas, con el fin de generar información que, lejos de quedarse en
el mero diagnóstico, pueda orientar el diseño de estrategias que fomenten el acceso, el
interés y la práctica lectora en distintos contextos sociales. De manera especÃfica —y aquÃ
conviene ser preciso— se buscó identificar la frecuencia de lectura predominante, las
motivaciones principales (gusto, estudios, trabajo o información), los formatos más utilizados
(impresos, digitales, audiolibros o artÃculos en internet), el tiempo diario dedicado a la lectura

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y las barreras auto-reportadas para leer más. Adicionalmente, se incorporaron dos preguntas
abiertas de carácter social y polÃtico —y esto es lo que distingue a este estudio de muchos
otros—: una sobre la importancia de la lectura para disminuir las conductas machistas y otra
sobre su importancia para la emancipación de los pueblos. Estas preguntas responden a
enfoques contemporáneos que vinculan la lectura con la formación de ciudadanÃa crÃtica, la
igualdad de género y la justicia social (Freire, 2005; Larrosa, 2003; Nussbaum, 2010), y
permiten explorar —hipótesis de fondo— si los hábitos lectores tienen correlatos en las
concepciones éticas y polÃticas de las personas.
MATERIALES Y MÉTODO
La presente investigación se enmarcó dentro de un estudio mixto de tipo descriptivo-
exploratorio, combinando enfoques cuantitativos y cualitativos para comprender los hábitos,
preferencias, motivaciones y barreras de lectura de una muestra no probabilÃstica de 50
sujetos. No se trata, conviene aclararlo, de un diseño experimental ni de un estudio de
causalidad; nos movemos en el terreno de la descripción densa y la exploración de relaciones.
El instrumento de recolección de datos fue una encuesta autoadministrada titulada "Encuesta
sobre hábitos de lectura 2026", la cual contenÃa 16 preguntas distribuidas en 11 secciones. El
cuestionario incluyó preguntas cerradas con opciones múltiples para capturar datos
sociodemográficos (edad, sexo, nivel educativo), frecuencia de lectura, motivación principal,
formato preferido, tiempo diario dedicado, barreras percibidas, y escala Likert de 5 puntos
(donde 1 significaba "Totalmente en desacuerdo" y 5 "Totalmente de acuerdo") para medir
percepciones sobre el desarrollo personal, el disfrute, las habilidades, el acceso y el deseo de
leer más. Además, el instrumento incorporó preguntas abiertas para explorar
cualitativamente la importancia atribuida a la lectura en la disminución de conductas

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machistas y en la emancipación de los pueblos, asà como propuestas para fomentar la lectura
en la comunidad.
Las encuestas fueron respondidas de manera individual y escrita, en papel, durante el año
2026 como parte de las actividades que desarrolla el Instituto de Promoción de la Lectura y
la Escritura. Para el análisis cuantitativo, se realizó una estadÃstica descriptiva que incluyó
frecuencias absolutas y relativas (porcentajes) para cada variable, asà como el cálculo de
promedios para las preguntas con escala Likert. Para el análisis cualitativo, se aplicó la técnica
de análisis temático o de contenido, que implicó la lectura repetida de todas las respuestas
abiertas, la identificación de unidades de significado, la codificación inductiva de temas
emergentes, y la agrupación de códigos en categorÃas más amplias. Posteriormente, se llevó
a cabo una integración mixta mediante la comparación de grupos extremos (lectores
frecuentes versus no lectores) y la exploración de correlaciones entre variables cuantitativas
(como nivel educativo y frecuencia de lectura) y la calidad o contenido de las respuestas
cualitativas.
Todos los datos fueron procesados y analizados de manera manual, dada la naturaleza del
archivo original en formato PDF sin posibilidad de extracción automatizada limpia.
Finalmente, los resultados se organizaron en hallazgos cuantitativos, hallazgos cualitativos y
hallazgos integrados, con el propósito de ofrecer una comprensión holÃstica del fenómeno
estudiado. Asumimos las limitaciones de este procedimiento, pero también defendemos su
pertinencia para un estudio de alcance exploratorio.
Hallazgos Cuantitativos
Datos generales de la muestra estudiada (preguntas 1, 2, 3)

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Según la edad, la muestra se distribuyó de la manera siguiente: entre 12-15 años, cuatro
sujetos, para un 8%; entre 16 y 20 años, 13 sujetos, para un 26 %; entre 21 y 25 años, 8 sujetos
para un 16%; y, finalmente más de 26 años, 25 sujetos, para un 50%.
Según el sexo la distribución es la que sigue: 19 masculinos para un 38% de la muestra, 22
femeninos para un 44% de los encuestados y, finalmente, 9 que no aclararon su sexo para un
18% del total.
Según el nivel educativo se distribuyeron según los datos que siguen: Secundaria, 8, 16.3%;
preparatoria, 11, 22.4%: licenciatura, 23, 46.9%; posgrado, 2, 4.1% y, finalmente, otro, 5,
10.2%.
Como puede observarse —y esto no es menor para la interpretación de lo que sigue—, los
encuestados de 26 años o más constituyen el 50%, las mujeres el 44% (frente al 38% de
varones) y quienes poseen licenciatura alcanzan casi el 47%. Se trata, en términos generales,
de una muestra adulta, con presencia femenina ligeramente mayor y un nivel educativo
relativamente alto.
Al indagar por la frecuencia de lectura (pregunta 4) – n = 49 respuestas, 1 en blanco; se
organizaron de la manera siguiente: Del total de encuestados, 11 sujetos marcaron que leen
todos los dÃas para un 22.4%; 12 leen varias veces a la semana para un 24.5%; 4 leen una vez
a la semana para un 8.2%; 14 expresaron que leen rara vez para un 28.6% y, finalmente 8
expusieron que nunca leen, para un 16.3%del total.
Como se observa —y el dato merece ser subrayado—, el 44.9% lee rara vez o nunca, aspecto
que se alinea con lo que otras investigaciones han documentado para contextos similares.
Solo el 22.4% lee todos los dÃas. Dicho de otro modo: en una muestra mayoritariamente
universitaria, casi la mitad no tiene un hábito lector consolidado lo que es preocupante.

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Al preguntar por la motivación principal para leer (pregunta 6) – n = 48 respuestas, se
acomodaron según los datos que ofrecemos a continuación: Expusieron que leen por gusto
15 encuestados para un 31.3%; por necesidad de estudios, 19 para un 39.6%: por trabajo,
solamente 4, para un 8.3%; para informarse leen 8 lo que equivale a 16.7% del total y,
finalmente, 2 sujetos marcaron otros motivos para alcanzar el 4.2%.
Se observa que el estudio es la principal motivación (39.6%) para leer, superando al gusto por
la lectura que obtiene un 31.3%. Esto —y no es un detalle menor— sugiere que la lectura es
percibida predominantemente como una obligación académica y no como una actividad
placentera.
Al indagar por el formato de lectura más usado (pregunta 7) – n = 46 respuestas, la muestra
se distribuyó de la manera siguiente: Libros impresos, 21 para el 45.7%; Libros digitales (e-
book), 6 para el 13.0%; Audiolibros, 2 sujetos de la muestra, para el 4.3%; y 17 leen artÃculos
de internet para un 37.0% del total.
El formato impreso predomina (45.7%), pero los artÃculos en internet son muy usados (37%).
No estamos, por tanto, ante un reemplazo total de lo impreso por lo digital, sino ante una
convivencia que probablemente se reconfigurará en los próximos años.
Al indagar por el tiempo diario de lectura (pregunta 8) – n = 47 respuestas, se organizaron de
la manera siguiente: Menos de 30 minutos, 19, 40.4%; entre 30 min y 1 hora, 15, 31.9%; entre
1 y 2 horas, 8, 17.0%; y, finalmente, más de 2 horas, 5, 10.6%.
Como se observa, el 72.3% lee menos de 1 hora al dÃa. La lectura, cuando ocurre, es breve y
probablemente fragmentada.
Intentando entender por qué tan bajos niveles de lectura preguntamos por las barreras para
leer más (pregunta 10) – n; las 44 respuestas obtenidas se distribuyeron de la manera

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siguiente: Falta de tiempo, 26, 59.1%; falta de interés, 10, 22.7%; falta de acceso a materiales,
7, 15.9%; dificultad de comprensión, 3, 6.8%, y marcaron otros, 4, 9.1%.
Se observa que la falta de tiempo es la barrera principal (59.1%). Ahora bien, ¿es realmente
falta de tiempo o es falta de priorización? La pregunta queda abierta, pero el dato discursivo
es contundente.
Explorando la percepción de la lectura que tienen los encuestados se utilizó una (Escala Likert
1-5) – n variable por afirmación. Los resultados se exponen a continuación:
Tabla 1
AFIRMACIÓN PROMEDIO N
Leer es importante para mà desarrollo personal 4.5 30
Disfruto dedicar tiempo a la lectura 3.9 30
La lectura mejora mis habilidades 4.4 29
Tengo acceso suficiente a materiales 3.3 29
Me gustarÃa leer más de lo que leo 4.2 28
Como se observa hay una alta valoración de la lectura (4.5), pero acceso solo moderado (3.3)
y disfrute menor que la importancia (3.9 vs 4.5). Existe, por tanto, una brecha entre lo que se
piensa que la lectura deberÃa ser (importante, útil) y lo que realmente se siente al leer
(disfrute moderado).
Explorando el desarrollo de la lectura en contexto educativo/laboral se preguntó si: ¿Lees
materiales relacionados con estudio/trabajo? (pregunta 14) – n = 39 respuestas. Estas

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respuestas se distribuyen como sigue: SÃ, frecuentemente, 15, 38.5%; sÃ, ocasionalmente, 15,
38.5%; rara vez, 6, 15.4% y nunca, 3, 7.7%.
Al indagar si: ¿La lectura influye en tu desempeño? (pregunta 15) – n = 39 respuestas
distribuidas como sigue: Mucho, 24, 61.5%; algo, 12, 30.8%; poco, 2, 5.1% y nada, 1, 2.6%.
Resulta clave que el 92.3% cree que la lectura influye en su desempeño (mucho o algo). La
lectura es valorada instrumentalmente, incluso cuando no se practica con frecuencia.
Hallazgos Cualitativos
En la pregunta abierta número 12 se abordó la importancia de la lectura para disminuir
conductas machistas. Del total de 50 encuestados se obtienen respuestas efectivas: 32 (18 en
blanco o ininteligibles). Este alto porcentaje de no respuesta ya es, en sà mismo, un dato.
Tabla 2
TEMA / CÓDIGO EJEMPLOS FRECUENCIA
Transformación de
conducta / cambio de
perspectiva
"Cambia la perspectiva de lo que se ha
enseñado", "La lectura amplÃa la
percepción del mundo"
10
Asociación machismo-
ignorancia
"Las personas machistas son ignorantes
que no han tocado un libro" 5
Lectura como
herramienta crÃtica /
conciencia
"Leer veo mi conducta y la de quienes
me rodean", "Abre la mente" 8
Indiferencia o
desinterés
"No conozco a gente asÃ", "No le doy
importancia", "Ninguna" 6
Respuestas cortas /
poco elaboradas "Mucha", "Suficiente", "Bastante" 3
Enumeraremos algunas citas muy destacadas (vale la pena reproducirlas porque condensan
significados):