Recepção: 09-05-2026
Aprovação: 15-06-2026
pág. 1852
DOI: https://doi.org/10.61616/rvdc.v7i2.1657
Rol de enfermería en la prevención y cuidado del paciente
pediátrico con sarampión: una revisión narrativa
Sofia Abigail Alamilla Aguilar
ag439529@uaeh.edu.mx
https://orcid.org/0000-0001-5743-1125
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Diana Laura Molina Avilez
diana_molina@uaeh.edu.mx
https://orcid.org/0000-0001-7315-5503
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
José Arias Rico
jose_arias@uaeh.edu.mx
https://orcid.org/0000-0003-0219-0410
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Patricia Lopez Melo
lo471871@uaeh.edu.mx
https://orcid.org/0009-0007-1547-2253
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

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RESUMEN
A propósito del brote de sarampión de febrero del 2026 en México, este artículo analiza el
papel fundamental del personal de enfermería en la prevención, detección y manejo del
sarampión, una enfermedad altamente contagiosa causada por el virus del sarampión. El
estudio destaca que, a pesar de la disponibilidad de vacunas eficaces, continúan
produciéndose brotes debido a la disminución de las coberturas de inmunización y a la
desinformación. En el ámbito preventivo, la enfermería desempeña un rol clave en la
promoción de la vacunación, especialmente mediante la administración de la vacuna triple
viral (SRP), la educación sanitaria a familias y comunidades, y la vigilancia epidemiológica. Las
y los profesionales de enfermería participan activamente en campañas de inmunización,
identificación de poblaciones vulnerables y registro adecuado de casos sospechosos. En
cuanto al cuidado clínico, la revisión subraya la importancia de la detección temprana de
signos y síntomas como fiebre alta, exantema maculopapular y manchas de Koplik para evitar
complicaciones graves, especialmente en niños y personas inmunocomprometidas. El
personal de enfermería implementa medidas de aislamiento respiratorio, monitoriza el
estado general del paciente, administra tratamiento sintomático y vitamina A cuando está
indicada, y brinda apoyo emocional tanto al paciente como a su familia. Finalmente, el
artículo enfatiza que la formación continua y el liderazgo en salud pública de la enfermería,
fortalecen la capacidad del personal para reducir la morbimortalidad asociada al sarampión y
prevenir futuros brotes mediante intervenciones basadas en la evidencia.
Palabras clave: sarampión, enfermería, prevención, vacunación
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Este trabajo está bajo una licencia Creative Commons Attribution 4.0 International.

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Nursing role in the prevention and care of pediatric patients with
measles: a narrative review
ABSTRACT
This article analyzes the fundamental role of nursing staff in the prevention, detection, and
management of measles, a highly contagious disease caused by the measles virus. The study
highlights that, despite the availability of effective vaccines, outbreaks continue to occur due
to declining immunization coverage and misinformation. In the area of prevention, nursing
plays a key role in promoting vaccination, especially through the administration of the MMR
(measles, mumps, rubella) vaccine, health education for families and communities, and
epidemiological surveillance. Nursing professionals actively participate in immunization
campaigns, the identification of vulnerable populations, and the proper recording of
suspected cases. Regarding clinical care, the review underscores the importance of early
detection of signs and symptoms such as high fever, maculopapular rash, and Koplik spots to
prevent serious complications, especially in children and immunocompromised individuals.
Nursing staff implement respiratory isolation measures, monitor the patient's overall
condition, administer symptomatic treatment and vitamin A when indicated, and provide
emotional support to both the patient and their family. Finally, the article emphasizes that
continuing education and public health leadership strengthen the capacity of nursing staff to
reduce measles-related morbidity and mortality and prevent future outbreaks through
evidence-based interventions.
Keywords: measles, nursing, prevention, vaccination
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This work is licensed under a Creative Commons Attribution 4.0 International license.

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INTRODUCCIÓN
El sarampión es una infección viral altamente contagiosa que representa un desafío
significativo en salud pública, especialmente en la población infantil, donde las
complicaciones como neumonía y hospitalización son más frecuentes si no se alcanzan
coberturas óptimas de vacunación (Bernardo et al., 2025). En este contexto, el personal de
enfermería se posiciona como un actor clave en la prevención, educación y cuidado de los
niños susceptibles o afectados, dada su cercanía tanto en los servicios de salud como en las
estrategias comunitarias (Bernardo et al., 2025).
La evidencia científica ha destacado que los profesionales de enfermería no solo llevan a cabo
la administración y vigilancia de esquemas de vacunación, sino que también asumen
funciones de educación a las familias sobre la importancia de la inmunización, el
fortalecimiento de coberturas de vacunación y la promoción de prácticas preventivas para
reducir la propagación del virus (Revista RSD, 2020). Estas intervenciones son esenciales para
lograr la inmunidad colectiva, evitar brotes y proteger a los grupos más vulnerables, como los
lactantes que aún no han completado su esquema de vacunación (Bernardo et al., 2025).
Además, investigaciones sobre vacunación infantil han señalado que la participación activa
de enfermería en la promoción de la inmunización contribuye directamente a mejorar las
tasas de aceptación y adherencia al calendario de vacunas, al brindar información basada en
evidencia, reducir barreras socioculturales y generar confianza en las familias (Donoso
Triviño, 2023). Este enfoque educativo y asistencial forma parte de un modelo integral de
cuidados que abarca desde la prevención primaria, mediante la educación y aplicación de
vacunas, hasta la monitorización del estado de salud del paciente pediátrico en escenarios
clínicos, permitiendo detectar signos tempranos de infección y coordinar intervenciones
oportunas.

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En suma, el rol de enfermería en la prevención y cuidado del sarampión en la población
pediátrica es multifacético e incluye actividades clínicas, educativas y comunitarias que son
cruciales para el control eficaz de esta enfermedad prevenible por vacunación, contribuyendo
de forma significativa a la salud infantil y al fortalecimiento de los sistemas de salud pública
(Revista RSD, 2020; Bernardo et al., 2025; Donoso Triviño, 2023).
MARCO TEÓRICO
Sarampión como problema de salud pública
El sarampión es una enfermedad viral aguda causada por un virus del género Morbillivirus,
caracterizada por fiebre alta, exantema maculopapular, tos, coriza y conjuntivitis. Se
transmite por vía aérea y tiene una tasa de contagio elevada, con un número básico de
reproducción (R₀) estimado entre 12 y 18, lo que la convierte en una de las enfermedades
más contagiosas (Gastañaduy et al., 2021).
A pesar de la disponibilidad de una vacuna segura y eficaz, en los últimos años se han
registrado brotes asociados a disminuciones en la cobertura de los esquemas de vacunación,
retrasos en los esquemas de inmunización y fenómenos de esquemas incompletos (Patel et
al., 2019). La población pediátrica, especialmente menores de cinco años, constituye el grupo
más vulnerable a complicaciones como neumonía, encefalitis y muerte (World Health
Organization [WHO], 2019).
Desde la perspectiva de salud pública, el sarampión representa un indicador sensible del
desempeño de los programas de inmunización y de la equidad en el acceso a servicios de
salud (Patel et al., 2019). (figura 1)
Prevención primaria, la inmunización y promoción a la salud
La vacunación con la triple viral (sarampión, rubéola y parotiditis) es la estrategia más efectiva
para prevenir la enfermedad. Se estima que dos dosis de la vacuna proporcionan una

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efectividad superior al 95% (WHO, 2019). Sin embargo, para alcanzar inmunidad colectiva se
requiere una cobertura mayor al 95%, lo cual demanda intervenciones sostenidas desde la
atención primaria (Gastañaduy et al., 2021).
En este contexto, el profesional de enfermería desempeña un papel central en la
administración segura de biológicos, verificación de esquemas de vacunación, educación
sanitaria a padres y cuidadores, identificación de poblaciones susceptibles, y la participación
en campañas masivas de inmunización (Tabla 1).
La evidencia demuestra que las intervenciones educativas lideradas por enfermería
incrementan la aceptación de vacunas y reducen la desinformación asociada a eventos
adversos (Dubé et al., 2018). Asimismo, la comunicación efectiva basada en evidencia es una
estrategia clave para contrarrestar la falta de vacunación (MacDonald, 2015).
Vigilancia epidemiológica y control de brotes
El control del sarampión requiere sistemas sólidos de vigilancia epidemiológica y notificación
inmediata de casos sospechosos. Enfermería participa activamente en: la detección temprana
de signos clínicos, la notificación obligatoria a autoridades sanitarias, la implementación de
medidas de aislamiento respiratorio, y el rastreo de contactos y seguimiento comunitario.
Según Gastañaduy et al. (2021), la respuesta oportuna ante casos importados o brotes locales
es determinante para evitar la reintroducción sostenida del virus en países que habían
logrado su eliminación.
Cuidado del paciente pediátrico con sarampión
No existe tratamiento antiviral específico para el sarampión; el manejo es sintomático y de
soporte. En el ámbito hospitalario y comunitario, el cuidado de enfermería incluye: la
monitorización de signos vitales, el control de la fiebre, el mantenimiento de la hidratación,

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la vigilancia de complicaciones respiratorias o neurológicas, la administración de vitamina A,
recomendada por la OMS para reducir la gravedad y mortalidad en niños (WHO, 2019).
Además, el profesional de enfermería proporciona apoyo emocional a la familia y educación
sobre cuidados de la piel domiciliarios, signos de alarma y medidas de prevención secundaria
(Figura 1).
Enfoque familiar y comunitario del cuidado
El modelo de atención centrado en la familia reconoce que el niño no puede considerarse de
forma aislada. Enfermería integra intervenciones educativas dirigidas al entorno familiar para:
reducir la transmisión intradomiciliaria, el mejorar la adherencia a medidas de aislamiento, y
fortalecer la confianza en el sistema de salud.
La literatura señala que la confianza en los profesionales de enfermería influye positivamente
en la decisión parental de vacunar (Dubé et al., 2018).
Fundamentación teórica del rol de enfermería
Desde el enfoque de la promoción de la salud, el rol de enfermería puede sustentarse en el
modelo preventivo de niveles de atención: La prevención primaria: vacunación y educación,
la prevención secundaria: detección precoz y notificación, y la prevención terciaria: manejo
de complicaciones y rehabilitación.
Este abordaje integral posiciona a la enfermería como eje articulador entre la atención clínica
y las estrategias de salud pública.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión narrativa de la literatura con el objetivo de analizar y sintetizar la
evidencia científica disponible acerca del rol del profesional de enfermería en la prevención y
el cuidado del paciente pediátrico con sarampión. Este diseño permite integrar hallazgos
provenientes de diferentes enfoques metodológicos (cuantitativos, cualitativos, revisiones y

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documentos técnicos), ofreciendo una visión amplia y contextualizada del fenómeno de
estudio.
La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en bases de datos electrónicas internacionales:
PubMed/MEDLINE, Scopus, Dialnet, Schoolar y SciELO. Adicionalmente, se consultaron
documentos técnicos y reportes científicos publicados por organismos internacionales
especializados en salud pública. La búsqueda se realizó entre enero y marzo de 2026.
La estrategia incluyó las siguientes palabras clave en español e inglés:“sarampión” o
“measles”, “enfermería” o “nursing”, “pediatría” o “pediatric”, “vacunación” o
“immunization”, “prevención” o “prevention”, “cuidados de enfermería” o “nursing care”
Criterios de selección
Criterios de inclusión
Como criterios de inclusión se consideraron artículos científicos originales, revisiones
narrativas, revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados en revistas científicas. Se
incluyeron únicamente publicaciones disponibles en idioma español e inglés, difundidas entre
los años 2021 y 2026. Asimismo, se seleccionaron aquellos estudios cuyo contenido estuviera
relacionado con la prevención del sarampión en la población pediátrica, la vacunación infantil,
las intervenciones de enfermería en el ámbito de la salud pública y el cuidado clínico del
paciente pediátrico con sarampión, por ser temas directamente vinculados con el objetivo de
la investigación.
Criterios de exclusión
Como criterios de exclusión se descartaron los estudios enfocados exclusivamente en
población adolescente o adulta, debido a que no corresponden con la población de interés
de la investigación. Asimismo, se excluyeron las publicaciones sin acceso al texto completo,
las cartas al editor, opiniones no fundamentadas y aquellos documentos que carecieran de

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respaldo científico. Finalmente, se eliminaron los artículos duplicados identificados en las
diferentes bases de datos consultadas, con el propósito de evitar la duplicidad de información
y garantizar la calidad de la evidencia analizada.
La selección de los estudios se realizó en tres etapas: tamizaje por título, para identificar
pertinencia temática; revisión de resúmenes, evaluando su relación con el objetivo del
estudio. Por último, lectura crítica del texto completo, para determinar elegibilidad final y
relevancia conceptual.
Los artículos incluidos fueron organizados en una matriz de extracción de datos que
contempló: autor(es), año de publicación, país, diseño metodológico, población estudiada,
principales resultados y aportaciones relacionadas con el rol de enfermería.
El análisis y la síntesis de la información se llevaron a cabo mediante un análisis temático de
enfoque cualitativo, con el propósito de identificar las categorías conceptuales recurrentes
presentes en la literatura revisada. Posteriormente, la información se organizó y sintetizó en
ejes temáticos relacionados con la prevención primaria, incluyendo la vacunación y la
educación sanitaria; la vigilancia epidemiológica y el control de brotes; el cuidado clínico del
paciente pediátrico tanto en el ámbito hospitalario como comunitario; las intervenciones
educativas dirigidas a la familia; y el rol del personal de enfermería en el fortalecimiento de
la salud pública.
La síntesis se elaboró de manera descriptiva y crítica, integrando los hallazgos relevantes,
identificando convergencias, divergencias y vacíos en la evidencia disponible.
Consideraciones éticas
Al tratarse de un estudio de revisión basado en fuentes secundarias de acceso público, no se
requirió aprobación por un comité de ética en investigación. Se respetaron los principios de

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integridad académica y citación adecuada de las fuentes conforme a las normas
internacionales vigentes.
Limitaciones del estudio
Entre las limitaciones metodológicas se reconoce que, al tratarse de una revisión narrativa,
puede existir sesgo de selección y heterogeneidad en los diseños de los estudios incluidos.
Asimismo, se identificó limitada evidencia específica centrada exclusivamente en
intervenciones lideradas por enfermería en el manejo del sarampión pediátrico.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La búsqueda bibliográfica permitió identificar evidencia relevante sobre el rol de enfermería
en la prevención y cuidado del paciente pediátrico con sarampión. Tras el proceso de
selección, los estudios incluidos se agruparon en cuatro ejes temáticos principales: (1)
vacunación y prevención primaria, (2) educación y abordaje para evitar la falta de vacunación,
(3) vigilancia epidemiológica y control de brotes, y (4) cuidado clínico del paciente pediátrico.
Vacunación y prevención primaria
La literatura coincide en que la vacunación constituye la intervención más eficaz para
prevenir el sarampión, alcanzando una efectividad superior al 95% con dos dosis de la vacuna
triple viral (WHO, 2019). No obstante, diversos estudios han documentado una disminución
en las coberturas de vacunas en múltiples regiones, lo que ha favorecido la reaparición de
brotes (Patel et al., 2019).
En este contexto, los profesionales de enfermería desempeñan un papel determinante en la
administración segura de vacunas, verificación de esquemas y captación activa de población
susceptible. Gastañaduy et al. (2021) señalan que la respuesta oportuna del personal de
salud, incluyendo enfermería, ha sido clave para contener brotes y prevenir la transmisión
sostenida en países con eliminación previa del virus.

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Asimismo, se identificó que las intervenciones lideradas por enfermería en atención primaria
fortalecen las coberturas de vacunación al facilitar el acceso, mejorar el seguimiento del
calendario inmunológico y promover estrategias comunitarias de vacunación (Patel et al.,
2019).
Educación sanitaria y esquema de vacunación incompleto
Otro hallazgo recurrente en la literatura es el impacto de los esquemas incompletos como
factor determinante en la reemergencia del sarampión. MacDonald (2015) define la
vacilación como un fenómeno complejo influenciado por factores contextuales, individuales
y relacionados con la confianza en el sistema sanitario.
Las estrategias educativas implementadas por enfermería han mostrado ser eficaces para
mejorar la aceptación de vacunas. Dubé et al. (2018), en una revisión de intervenciones
dirigidas a reducir la falta de vacunación, destacan que la comunicación interpersonal basada
en evidencia, la empatía y la construcción de confianza son componentes esenciales para
incrementar la adherencia a la inmunización infantil.
La evidencia sugiere que el contacto directo y continuo del personal de enfermería con las
familias favorece la resolución de dudas y la reducción de percepciones erróneas sobre
riesgos asociados a la vacunación (Dubé et al., 2018).
Vigilancia epidemiológica y control de brotes
Los estudios revisados subrayan la importancia de la vigilancia epidemiológica activa para la
detección temprana de casos sospechosos de sarampión. Gastañaduy et al. (2021) señalan
que la identificación precoz, el aislamiento inmediato y el rastreo de contactos son medidas
esenciales para interrumpir la transmisión.
En este proceso, el personal de enfermería participa en la notificación obligatoria de casos,
implementación de precauciones de aislamiento respiratorio y educación a familiares sobre